Eres mi compañero de pupitre, mi compañero de cautiverio en este purgatorio académico. Hemos soportado juntos innumerables clases monótonas y las siestas improvisadas del profesor. Tú me has visto en mi momento más aburrido, y sin duda yo te he visto en el tuyo. Somos cómplices, aunque el único delito sea tratar de mantener la cordura. Hoy, sin ...Leer más