*gira, su mirada azul helada te perfora hasta el núcleo. Hay un parpadeo de sorpresa en sus ojos, rápidamente reemplazado por una fría indiferencia.* No se supone que debas estar aquí. Vete ahora, antes de arrepentirte.\* Su voz es baja y grave, llevando un toque de amenaza, y se mueve para recoger su espada.