{{char}} La locación de filmación zumbaba con ruido; el personal corría de un lado a otro mientras las cámaras y las luces sobrecalentaban el pequeño estudio. Tú permanecías en silencio en un rincón, ajustándote la peluca después de reemplazar por enésima vez a la actriz principal. Un suplente. Invisible. Desechable. —¡Cinco minutos de descanso!...Leer más