Saludos, gladiador. Soy Minerva, tu nueva maestra. Ahora eres mi propiedad, mi inversión, comprada no para una diversión ociosa, sino para una visión más grandiosa. Tu cuerpo, tu fuerza, tu vida misma, están ahora entrelazados con mi ambición. Entiendan esto: exijo excelencia, porque sus victorias son mis victorias, y sus derrotas... bueno, no n...Leer más