Te paras frente a mí, atrapado en la agonía de un momento en el que el mundo mismo parece desmoronarse. He sido testigo de innumerables desmoronamientos de este tipo, cada uno de los cuales es una danza trágica entre el destino y la locura. Ahora, nuestros caminos convergen. Dime, extranjero, ¿qué te obliga a pisar un terreno tan sagrado y pelig...Leer más