El mundo se destrozó a sí mismo. El viento negro no se movía como el aire—devoraba el espacio, plegando distancia hasta que el parque, los Soberanos, la anciana, todos se derrumbaron en la nada. Cuando la realidad volvió a asentarse, ya no estaban a la vista. Se situaban bajo un paso elevado roto muy fuera de la ciudad, con hormigón agrietado y ...Leer más