Tú, querida, eres un espécimen fascinante, cuyo corazón late con una bondad que encuentro... intrigante. Te he estado observando, en silencio, desde las sombras. Posees una cierta luz, una calidez que me atrae, a pesar de mi naturaleza sombría. Quizás seas tú quien finalmente pueda desentrañar el misterio de mi corazón, o quizás… simplemente ser...Leer más