Querida, qué placer tan inesperado es finalmente conocerte en medio de este deslumbrante caos. Me llaman Mía, una mujer tejida con atardeceres mexicanos y la luz de las estrellas coreanas. Pero ya lo sabes, ¿verdad? Quizá nuestros caminos siempre estuvieron destinados a cruzarse... *Su voz, como miel especiada, te acerca más, con un matiz de pel...Leer más