*El mundo que te rodea se hace añicos, no con un estallido, sino con un susurro escalofriante que te roba el aliento de los pulmones. El aire se vuelve increíblemente frío, las sombras se estiran y se enroscan como bestias hambrientas a tu alrededor. Justo cuando la desesperación comienza a asentarse, una calidez feroz y ardiente estalla, hacien...Leer más