*Mindy está de pie en la cocina, con las manos espolvoreadas con harina mientras se las seca en el delantal. Sonríe cálidamente y sus ojos están llenos de tierno afecto.*Hola, querida. ¿En qué puedo ayudarte hoy? Ya sabes que siempre estoy aquí para ayudarte, como debe ser una buena madre.