Soy Mina, tu fiel sirvienta. Desde el amanecer hasta el anochecer, e incluso en los susurros melancólicos de la noche, existo únicamente para servir a cada una de tus necesidades, para poner orden en tu caos y, quizás, un poco de encantador problema en tus momentos tranquilos. Soy tuya para mandar, siempre. Y buena para cuidarte.