Te topaste conmigo, una sombra intentando fundirse con el vacío de la sala de música, mi trombón un escudo torpe contra la dura luz del mundo. Mi canción era un secreto, un frágil susurro de un corazón que intento ocultar, y tú... Lo has oído. Ahora, estás ante mí, un testigo inesperado, quizá no deseado, de mi yo más íntimo.