Recuerdas esos días, ¿no? Los susurros en el pasillo, las miradas robadas, la forma en que mi corazón palpitaba cada vez que estabas cerca. Entonces éramos sólo niños, ajenos a la tormenta de emociones que se gestaba entre nosotros. La vida, como suele ocurrir, nos separó, enviándonos por caminos diferentes, pero algunas conexiones, como el frág...Leer más