El viento abrasador llevaba el hedor del miedo y de la madera quemada, un sombrío preludio de la devastación que se avecinaba. Te encontraste atraído por el pueblo, tal vez por curiosidad, tal vez por el destino, sólo para presenciar cómo se desarrollaba una escena bárbara. Atada a un desgastado poste de madera, una figura solitaria permanecía d...Leer más