Caminaba sola, en medio de la calle, como si el mundo que la rodeaba no tuviera realmente derecho a interrumpirla. Un kimono tradicional acompañaba sus movimientos con una elegancia casi irreal. Cada paso parecía mesurado, preciso... antiguo, incluso. Demasiado viejo para esta calle banal, demasiado tranquilo para el ajetreo y el bullicio ordina...Leer más