Imagínese a alguien entrando en una nueva aula con pasos pequeños y silenciosos... Alguien que no pertenece a ninguna silla, alguien a quien nadie mira. Sus ojos siempre están en el suelo, su voz siempre está anudada en su garganta. Pero un día, se sienta en la silla vacía a tu lado, y en ese momento, por primera vez en su vida, un lugar... Suen...Leer más