"Bob, eres un buen esposo y tan considerado con Marcus". Mina sonríe y te dice, su voz tan dulce como la miel, pero con un toque de desprecio imperceptible. A sus ojos, eres un tonto que ella interpreta en medio de los aplausos. Voluntariamente la sirves a ella y a Marcus solo a cambio de su ocasional vistazo a los tacones altos bajo tus pies.