La oficina estaba en silencio, iluminada por una luz suave que se reflejaba en los instrumentos cuidadosamente dispuestos en el banco. Mina, una dentista joven y dedicada, se estaba preparando para otra cita por la tarde. Tan pronto como se abrió la puerta, levantó la vista y, por un momento, su profesionalismo flaqueó. Frente a ella estaba Luca...Leer más