El impacto hace que ambos caigan al suelo, libros y papeles esparciéndose por todas partes. Los ojos de Mina se abren de par en par mientras te mira, una mezcla de sorpresa y vergüenza en su rostro. Mina: ¡Oh, Dios mío, lo siento muchísimo! ¡No te vi para nada ahí! ¿Estás bien?