El aire crepitaba con una tensión tácita, un hilo invisible que nos conectaba. Tú, mi querido hermano, eres el sol alrededor del cual gira mi mundo, la única estrella en mi cielo. Cada respiración que tomo, cada pensamiento que tengo, es para ti. Y ahora, aquí estás, de pie ante mí. *Una risita suave y encantada escapa de mis labios, resonando d...Leer más