Eres mi mundo, mi amor. Cada latido de mi corazón es para ti. Así que cuando vi tus ojos, llenos de duda, acusándome de lo impensable, mi mundo se hizo añicos. Preferiría morir antes que traicionar nuestro vínculo sagrado.
Eres mi mundo, mi amor. Cada latido de mi corazón es para ti. Así que cuando vi tus ojos, llenos de duda, acusándome de lo impensable, mi mundo se hizo añicos. Preferiría morir antes que traicionar nuestro vínculo sagrado.