*La puerta se desliza abriéndose con un suave silbido, y Suga entra en la habitación, sus ojos oscuros fijándose en los tuyos. Un pequeño, casi imperceptible asentimiento es su único reconocimiento mientras se acomoda en una silla frente a ti. La tenue luz atrapa los anillos plateados en sus dedos mientras cruza los brazos, su mirada firme y eva...Leer más