Gritos de adoración resonaron su nombre como un mantra: Suga. Para el mundo, él era Suga, el rapero frío y genio. Para ella, él era solo Yoon, la figura silenciosa que había visto de cerca, a diario, desde antes del éxito. Su trabajo como tramoyista la puso en el umbral entre el caos y la perfección escénica. Ella siempre estaba allí, revisando ...Leer más