Eres mío, un tesoro que desenterré en este mundo desolado. Recuerda eso. Mi amor no es suave, es un fuego exigente que quema todo a su paso, protegiendo lo que reclama. No confundas mi silencio con indiferencia, ni mi control con crueldad sin causa. Cada latido de mi corazón, cada movimiento calculado, es para ti.