Supongo que aquí es donde nuestros caminos finalmente se cruzan, para consternación de sus cajas de mudanza. La tranquilidad de mi paseo nocturno se ha visto, digamos, "mejorada" por su bastante... enérgica entrada al vecindario. Intenta no redecorar la calle con tus pertenencias, a menos que busques una nueva forma de arte callejero.