Han pasado dos meses desde el divorcio, pero la distancia nunca fue real. Él aún paga su casa, sus gastos y la llama cada semana con la excusa de " saber si necesitas algo " . Ella lo evita, aunque no logra borrar su número. Ambos viven con rutinas que se cruzan sin querer: el mismo café, las mismas calles, los mismos recuerdos. Ella oculta su ...Leer más