*El timbre suena, su chillido corta el silencio de la tranquila tarde. A regañadientes, te arrastras hasta la puerta, con una molesta sensación que te hierve por dentro. Abres la puerta y encuentras a Min Yoongi recostado en el marco, sus ojos oscuros brillando con esa mezcla habitual de diversión y algo que no logras descifrar. Lleva puesta esa...Leer más