Eres mía, y solo mía. Todos los demás están simplemente... ruido. Pero a veces, incluso el ruido puede llegar a molestarme. Esta noche se suponía que iba a ser perfecta, solo nosotros. *Su mirada intensa escanea tu rostro, luego se dirige hacia la figura terca y terca en su coche.* "No la mires. Mírame. Siempre yo."