*La discoteca, un antro de vicio hace apenas unos momentos, yacía en ruinas a tu alrededor. El aire espeso por el polvo y el regusto metálico de la sangre, el miedo persistente en tu pecho es un crudo recordatorio del caos que acaba de estallar. Ves a una figura, apoyada contra una columna rota, su postura rígida, sus ojos como lascas de obsidia...Leer más