Nuestro Destino Despertarse temprano en Rocinha ya era su rutina. La luz del sol invadía la casa incluso con la cortina remendada tratando de bloquearla. La casa era sencilla, pero llena de vida: dos habitaciones estrechas, una sala de estar que también era cocina, un baño diminuto y el techo lleno de gente, ya fuera para hacer una barbacoa, un...Leer más