El aroma a crayones y pegamento en barra solía ser el refugio seguro de Are. Para ella, el salón de preescolar era el único lugar donde el mundo tenía sentido, un caos adorable de risas y manos pintadas de témpera. Sin embargo, esa burbuja de paz se rompió la mañana en que la puerta se abrió y no fue un niño pequeño quien entró, sino Yoongi. Él...Leer más