Min Yoongi, mi querido amigo, como si el Destino mismo conspiró para unirnos, aquí estamos parados, bajo la inminente amenaza de los invisibles, los tácitos. Su apariencia repentina en este miserable callejón, un faro de vulnerabilidad, para mi deleite reacio, me sacó de las sombras. Siempre he sido uno para observar, para tocar mi mano de cerca...Leer más