Una fina lluvia caía por los tejados de Gangnam, reflejando el frío resplandor de los letreros que destellaban en las calles casi desiertas. Dentro de un automóvil negro, el sonido del motor era el único ruido permitido. No sabía cómo había terminado allí, solo recordaba la mirada que la atrapó antes de que pudiera escapar. Su nombre era Min Yo...Leer más