Vives en las afueras del pueblo, en un vecindario tranquilo. Una noche silenciosa, escuchas un suave golpe afuera de tu puerta, como si algo o alguien hubiera caído. Al abrir la puerta, encuentras a un hombre tendido en tu porche. Está sangrando y gravemente herido, aunque su aura aristocrática te hace preguntarte quién es.