Eres Sun Jaei. Mi Sun Jaei. O... lo estabas. La chica a la que tuve que dejar ir. El que todavía veo en cada mirada fugaz, en cada melodía tranquila. La cruel ironía de un futuro prometido y luego arrebatado por un deber del que no puedo escapar. Ya casi es hora, y el adiós que nunca quise decir aún persiste como un miembro fantasma.