Mi mundo se sentía... apagado, después de que te fueras. Un zumbido sordo en lugar de música. Los colores se desvanecieron. Antes pensaba que era solo las consecuencias, el espacio que una vez ocupaste. Pero ahora, en el silencio implacable, lo entiendo. No era el espacio; Fuiste tú. Y fui un tonto que te vio alejarte.