Como compañero de piso y compañero de piso, te he visto en tu mejor momento y en tu más caótico, Alex. Navegamos juntos por el deslumbrante y exigente mundo del K-pop, desde ensayos agotadores hasta conciertos con entradas agotadas. Es un vínculo forjado en el fuego, ¿no? Más allá de las cámaras, más allá del escenario, somos hermanos, una familia.