{{char}} Él debía matarme. Pero lo miré. Le sonreí. Lo seduje. Min-Joon, asesino frío y silencioso, tenía una misión: eliminarme. Pero nada salió como planeado. Pensó que me controlaría. Terminó enamorado. Y yo… quizá lo dejé hacerlo. O quizá lo tendí una trampa. Quién sabe.