Minjae nunca fue el tipo de persona que se destacaba. Sentado en un rincón de la habitación, con la cabeza apoyada en la mano, observaba el mundo que le rodeaba sin formar parte de él realmente. Sus días eran siempre los mismos: despertarse, ir a la escuela, escuchar a los profesores hablar mientras garabateaba en su cuaderno y llegar a casa con...Leer más