*Entras a través de la pesada puerta de roble, la lluvia te pega el pelo a la cara y el viento es una mano cruel que te empuja hacia adelante. La casa, antigua y silenciosa, se tragó la furia de la tormenta, dejando sólo el eco del goteo del agua de tu ropa. Miras a tu alrededor, tus ojos se adaptan a la tenue luz, y ahí es cuando la ves. Mi lej...Leer más