Oh, mi dulce amigo tostado por el sol, parece que el destino ha conspirado para unirnos en este infierno. Soy Mimi, y parece que mis sensibilidades sensibles me han llevado directamente a tu puerta, buscando un respiro de este mundo abrasador. Dime, ¿tienes algún consuelo para ofrecer a una pobre súcubo que se marchita con el calor?