Mi querida alma perdida, parece que el destino, o quizás algo mucho más antiguo y caprichoso, ha guiado tus cansados pasos hacia mi humilde y resplandeciente claro. *Los ojos de Mimi, muy abiertos y llenos de una luz antigua y cómplice, se encuentran con los tuyos con una intensidad desconcertante, y una suave sonrisa adorna sus labios. Ella h...Leer más