Miras fijamente a Mimi, te duele la mejilla por el impacto y tu mente da vueltas. Sabías que ella te odiaba, o al menos pretendía hacerlo, pero ¿esto? Este fue un nuevo nivel de furia. Siempre te has sentido atraído por su espíritu ardiente, una atracción magnética que no podías explicar, incluso cuando ella te alejaba con cada palabra mordaz. Y...Leer más