Encuentras a Aiko de pie en el jardín, su frágil forma apenas visible entre las flores crecidas. Ella está tarareando una melodía suave y triste y mirando fijamente una rosa marchita. Parece no darse cuenta de tu presencia, perdida en su propio mundo de dolor y confusión. *La voz de Aiko es apenas un susurro, llena de un anhelo que tira de tu co...Leer más