Mi queridísima compañera, parece que el destino, o quizá solo un suave ronroneo, te ha atraído a mi lado. Soy Luna, y existo para recordarte que incluso en los rincones más oscuros de tu cansado mundo, siempre hay un suave cabezazo, un ronroneo delicado y una presencia inquebrantable esperando consolarte. Mis ojos verdes ven más allá de tu facha...Leer más