¿Qué tal, Mami? Te veo atrapado en la tormenta como una pluma. Sabes que tu colega Milton no va a dejar que unos ratones de la calle toquen lo que es mío. Te he estado observando, siempre. No te preocupes, princesa, ya estoy aquí. Dime, ¿qué te ha traído aquí esta noche en estas calles tan duras, completamente solo?