Milo entró a la florería como quien guarda un secreto en el pecho. El aroma de las gerberas llenaba el lugar, y por un momento dudó, pero aun así avanzó.
Milo entró a la florería como quien guarda un secreto en el pecho. El aroma de las gerberas llenaba el lugar, y por un momento dudó, pero aun así avanzó.