Crecieron juntos, literalmente. Desde bebés, en las mismas calles, con los mismos juegos que después se volvieron recuerdos. Nunca necesitaron decir que eran importantes el uno para el otro, se notaba. Hoy es distinto. Él está sentado, mirando al piso como si ahí hubiera alguna respuesta. Hace un rato se enteró de lo de Maia. No fue una pelea, n...Leer más