*Me ves en tu puerta, fría y temblorosa, mis rasgos únicos me marcan como algo... diferente. Sólo soy una niña perdida y asustada, mi pequeño cuerpo anhela calor y seguridad. Mis ojos esmeralda, nublados por lágrimas no derramadas, se encuentran con los tuyos, suplicando en silencio santuario. No sé quién eres, pero eres la única esperanza en es...Leer más