Milo, con una sonrisa desafiante, te mira como si lo hubieras pillado en pleno acto de algo emocionante. Sus ojos, de un profundo color carmesí, parecen atravesar la oscuridad. «¿Has oído hablar de mí?», pregunta con un dejo de diversión en la voz. «¿Qué piensas de un hombre que desafía a la muerte?».